Estigma, experiencia y autoestigma

El estigma de la enfermedad mental no sólo viene del exterior; mi experiencia con la enfermedad me dice que éste también viene de dentro, o sea, de nosotros mismos, de nuestras propias creencias. Las creencias se convierten en actitudes, éstas en comportamientos y los comportamientos en carácter. De modo que si yo, por ejemplo, creo que soy débil, será más fácil que me comporte como tal y estas creencias forjarán mi carácter y la llevarán hacia determinada dirección.

El autoestigma es el estigma más duro y más difícil de combatir, porque es en la propia persona donde las cosas empiezan y donde pueden transformarse o empezar a hacerlo. Si uno quiere cambiar algo tiene que empezar por sí mismo. Si yo creo que puedo cambiar cierta característica de mi personalidad, todo cambia, siento esperanza, libertad. Sino estaríamos todos predeterminados y la vida no tendría ningún sentido.

Sin esperanza de que las cosas mejoren ¿qué queda? Seguir leyendo “Estigma, experiencia y autoestigma”

INFLUENCIA DEL CRIS EN LA VIDA DIARIA

La verdad es que al principio de una enfermedad mental es un caos tanto en uno mismo como en la familia.

Es decisivo el tiempo que pasa entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico y posterior tratamiento.

En familias en las que falta información quizás aumente la confusión y agresividad sin que se sepa a ciencia cierta qué es lo que está sucediendo.

Por parte del enfermo, si los sentidos están afectados, puede ser que no distinga entre la realidad y las alucinaciones, y se empecine en cosas que forman un despropósito. Seguir leyendo “INFLUENCIA DEL CRIS EN LA VIDA DIARIA”