Estigma, experiencia y autoestigma

El estigma de la enfermedad mental no sólo viene del exterior; mi experiencia con la enfermedad me dice que éste también viene de dentro, o sea, de nosotros mismos, de nuestras propias creencias. Las creencias se convierten en actitudes, éstas en comportamientos y los comportamientos en carácter. De modo que si yo, por ejemplo, creo que soy débil, será más fácil que me comporte como tal y estas creencias forjarán mi carácter y la llevarán hacia determinada dirección.

El autoestigma es el estigma más duro y más difícil de combatir, porque es en la propia persona donde las cosas empiezan y donde pueden transformarse o empezar a hacerlo. Si uno quiere cambiar algo tiene que empezar por sí mismo. Si yo creo que puedo cambiar cierta característica de mi personalidad, todo cambia, siento esperanza, libertad. Sino estaríamos todos predeterminados y la vida no tendría ningún sentido.

Sin esperanza de que las cosas mejoren ¿qué queda? Seguir leyendo “Estigma, experiencia y autoestigma”